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Los ríos de Sarawak: Su línea de vida

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Cuando cae la noche sobre Kuching, la línea de costa en el centro de la ciudad llamada “Waterfront” cobra vida. Luces de colores se reflejan en el río, músicos callejeros demuestran su talento, jóvenes se juntan en las plazas, y los bares en el paseo se llenan de familias y parejas tomándose un batido de frutas tropicales, o picando algo en uno de los puestos de comida. En esta escena tan idílica, que se repite de forma diaria, nuestro barco echa anclas. 

Kuching

La capital de Sarawak es un caleidoscopio de culturas, artesanías y alimentos. La cálida atmosfera de hospitalidad que se respira en sus calles, invit...Leer más

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En la última hora y media nuestro tour sobre el río Sarawak nos llevó de camino por este importante cuerpo de agua que parte Kuching en dos: El norte de la ciudad está marcado por la influencia malaya, en su mayoría de religión musulmana, y en el sur se nota un ambiente chino, creado por los muchos inmigrantes de ese país, con sus restaurantes de cocina china y templos budistas. Curiosamente las dos partes hasta tienen dos alcaldes diferentes, ¡y eso dentro de una misma ciudad! Hemos pasado por muchos sitios de valor cultural, que han sido construidos en la era de los “rajas blancos”, que gobernaron el país durante los tiempos del colonialismo británico. Vimos edificios históricos como el Palacio Astana (la residencia del gobernador), Fort Margherita, o el Museo de Sarawak. Desde el agua también hemos podido admirar la preciosa mezquita de Kuching con sus techos dorados, y por supuesto el DUN (Dewan Undangan Negeri), un edificio grande e impresionante, que alberga el parlamento de Sarawak y es muy característico para el skyline de Kuching. Un poco más río arriba hemos podido observar a unos pueblos de pescadores, donde el tiempo parecía estar parado. Algunos pescadores saludaron con la cabeza cuando les pasamos, otros no se dejaron molestar en su trabajo. Volviendo a la ciudad, los barcos de pescadores cambiaron por los típicos “river taxis”, que son un símbolo de Kuching, y te llevan de un lado del río al otro por medio ringgit.

El “sungai” Sarawak (malayo para “río”) tiene unos 217 kilómetros de longitud. Se tiende desde su nacimiento situado en las montañas de Kapuas en el interior del país hasta su desembocadura en el Mar del Sur de China. Es uno de los 55 ríos navegables del estado, que atraviesan el paisaje como unas cintas marrones. Los ríos eran y son una importante forma de desplazarse dentro de Borneo – se puede recorrer casi toda la isla a través de ellos. Unan a Kuching hasta con los pueblos más remotos, incomunicados por carretera, donde los barcos son el único medio de transporte, incluso hoy en día.

Hay que admitir que el río Sarawak tiene un aspecto más bonito de noche que de día, cuando no se nota el color marrón que tienen sus aguas. Es verdad que existe un problema de contaminación de los ríos de Sarawak, pero afortunadamente ya hay muchos esfuerzos para mejorar la situación, por ejemplo, con una campaña publicitaria del gobierno. Llamada “Love our River Campaign” (“ama a nuestro río”), tiene como meta sensibilizar a la gente sobre la importancia que tienen los ríos para la región. Tienen que entender que la contaminación no solo es un problema para el turismo, sino para toda la población: humanos y animales dependen de los ríos como fuente de vida, ¡ya que son una parte esencial del ecosistema de Sarawak!

Una vez que hemos anclado, bajamos del barco y caminamos una última vez por el paseo de la Waterfront que está tan limpio y cuidado que da gusto pasear. Es verdad que aquí se nota el pulso de Kuching como en ningún otro lugar, es su alma y su corazón. A pesar de ser el principal lugar de encuentro para los habitantes de la ciudad, el paseo nunca se llena demasiado, y se respira un aire relajado y tranquilo. Nos quedamos un rato sentados enfrente del parlamento, contemplando el bonito reflejo que se proyecta en el agua desde el otro lado del río. Para despedir la noche nos tomamos un botellín fresquito en uno de los bares, y brindamos por otro día memorable aquí en Sarawak. 

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